Así surgió nuestra primera colección: Viva la Vida, creada completamente a mano, en pequeños lotes, desde la intuición, la emoción y el corazón.
En ese primer camino, el enfoque era crear desde lo profundo, sin prisa y sin pretensiones: piezas concebidas como arte, 100% mexicanas. Con el tiempo, y con la certeza de que esto merecía llegar a más personas, la visión comenzó a transformarse.